¿Y ahora, adónde vamos?

¿Y ahora, adónde vamos?

nadine-labakiCansada de los bodrios que echan en el cine estos días anoche volví a ver la película ¿Y ahora, adónde vamos? de la cineasta libanesa Nadine Labaki, bien conocida por su filme Caramel. ¿Y ahora, adónde vamos? es una interesante apuesta por un género tan difícil como la comedia negra, eso sí, en clave feminista y religiosa. La trama se inicia con un grupo de mujeres vestidas de negro que, bajo un sol abrasador y sobre un camino pedregoso, se dirigen al cementerio a llorar a sus muertos. Caminan acompasadas, sus puños en el pecho comprimen fotografías de sus seres queridos. Algunas lucen en sus cuellos cruces cristianas y otras se cubren sus cabezas con hiyabs. Cuando llegan al cementerio, las cristianas se dirigen hacia un lado y las musulmanas hacia el otro. Esta escena inicial permite al espectador intuir que se encuentra ante un filme de denuncia que aboga por la tolerancia entre las diferentes comunidades religiosas que conviven en el Líbano, en la línea de la anterior película de la cineasta de Baabdat.

El filme se desarrolla en un pequeño pueblo aislado que vive ajeno a la guerra entre comunidades que sacude el Líbano. En un país que no cesa de levantarse sobre sus propias cenizas, sumido en el profundo dolor de la pérdida (al parecer, inevitable), las mujeres de ese pequeño pueblo tratan de proteger a sus familias del odio que se profesan musulmanes y cristianos en el resto del país. Con toda clase de ingenios y estratagemas hilarantes, las mujeres del pueblo tratarán de distraer a los hombres para que dejen de lado sus rencores. Es magistral la capacidad de Labaki de conducir al espectador de las carcajadas a un llanto incontenible por la pérdida. Se trata de un relato soberbio de la capacidad de superación, del coraje y el ingenio de las mujeres de un pueblo oprimido por el odio y el rencor.

Ladine Labaki saltó a la fama en Europa por Caramel (2007), una película protagonizada por cinco mujeres que luchan por liberarse de la represión sexual, las ataduras de la tradición en el escenario de una peluquería de Beirut.

Soy periodista, con una inclinación natural e inevitable por el Líbano en particular, y, en general, por todos los conflictos aparentemente minoritarios que podrían extrapolarse al resto del mundo. Estudié Periodismo y Humanidades y realicé un máster en Edición de Libros en la Universitat Autònoma de Barcelona. Actualmente estoy volcada en el Grado de Estudios Ingleses y soy adicta al trabajo, a la literatura y a la fotografía. Desearía que los días tuvieran más horas para poder poner en práctica todas las ideas y proyectos que sueño en las pocas horas que duermo.