Víctimas de las multinacionales en Jordania

Víctimas de las multinacionales en Jordania

amman-manifestiacionEl abuso de las grandes empresas se extiende también en los países árabes

Los medios de comunicación hacen caso omiso a las frecuentes protestas que tienen lugar en Jordania

Mi último día en Jordania aprendí que aunque la crisis económica ha llegado a un punto de recesión insostenible en España, otros países fuera de Occidente también sufren los abusos de las grandes multinacionales. Paseando por Amman el día 3 de diciembre de 2013, me adentré por Rainbow Street y, entre el Second Circle y el Third Circle, topé con una masa de gente manifestándose frente a la sucursal de Jordan Telecom Orange. Mi curiosidad natural me acercó a ver de qué se trataba la protesta, dado que no tenía conocimiento alguno de que en ese preciso instante se estuvieran produciendo manifestaciones en Jordania, ni por razones políticas, ni económicas ni sociales.

Nada más acercarme a la multitud, se me aproximó el organizador de la protesta y me preguntó: “¿Sahafiya?”, que significa “periodista” en árabe. Le contesté “Na’am”, un sí rotundo, aunque ahora me dedique al Marketing online, porque el periodismo es algo que se lleva en la sangre aunque no se ejerza. Su nombre era Omar Manaseer, me explicó que buena parte de los empleados de Orange Telecom en Amman eran víctimas de la privatización que se había producido recientemente y que afectaba a un total de 3.500 empleados de la compañía. En particular, los jóvenes por debajo de los 32 años eran los más afectados por la situación, que se ha convertido en insostenible por el retraso en el pago de las nóminas y otros abusos que lamentablemente resultan tan frecuentes para las grandes multinacionales.

Los organizadores de la protesta contaban con una furgoneta y un megáfono para avivar la fuerza de sus palabras, además de decenas de pancartas para dar eco a su protesta. Me subí al techo de la furgoneta a tomar algunas fotografías con mi iPhone, dado que mi DSLR se había estropeado el segundo día de mi viaje. Lo que me resultó más impactante fue la inmensa cantidad de policías que rodeaban a los manifestantes, protegidos por cascos y ametralladoras. Había más policías que manifestantes, algo sorprendente puesto que defendían sus derechos de pacífica y respetuosa. Los manifestantes se acercaron a mí con educación y respeto para transmitirme su frustración e impotencia, sus mujeres les acompañaban, también sus madres. No existe financiación para garantizar los derechos básicos de los trabajadores, pero sí para desplegar una ingente masa de fuerzas policiales completamente equipadas como si de una guerra se tratara.

Sólo espero y deseo que la situación de las víctimas de Jordan Telecom Orange se normalice y puedan trabajar en las condiciones que cualquier país democrático debería garantizar para sus ciudadanos.

Soy periodista, con una inclinación natural e inevitable por el Líbano en particular, y, en general, por todos los conflictos aparentemente minoritarios que podrían extrapolarse al resto del mundo. Estudié Periodismo y Humanidades y realicé un máster en Edición de Libros en la Universitat Autònoma de Barcelona. Actualmente estoy volcada en el Grado de Estudios Ingleses y soy adicta al trabajo, a la literatura y a la fotografía. Desearía que los días tuvieran más horas para poder poner en práctica todas las ideas y proyectos que sueño en las pocas horas que duermo.

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