Sueño, sueño, y mis sueños se hacen Murakami

Sueño, sueño, y mis sueños se hacen Murakami

Kat-MenschikSi tuviera que citar un solo escritor que haya marcado mi existencia de forma irrevocable, ése sin duda sería el japonés Haruki Murakami. Cada verano espero ansiosa la publicación en otoño de sus nuevas novelas por la editorial Tusquets. La última, Los años de peregrinación del chico sin color, me resultó fascinante, no sólo porque es una de las novelas más murakamianas de Murakami, sino porque las palabras de la primera página ejercieron tal poderosa fuerza de atracción sobre mí que aún hoy resuenan en mi conciencia.

Pero poco más tarde salió, para el deleite de sus más fervientes admiradores, un nuevo libro del autor japonés: Sueño. Una obra maestra publicada por Libros del Zorro Rojo y con ilustraciones de la artista alemana Kat Menschik. En ese libro, Murakami ahonda en el tema del insomnio desde un punto de vista sorprendente: a pesar de que la protagonista pierde la capacidad de dormir por la noche, durante las 24 horas del día se desenvuelve con una lucidez pasmosa que le permite evaluar su vida y el mundo mientras se adentra en la lectura de Anna Karenina. Tal fue el impacto que esa obra ha causado en mí que no puedo dejar de pensar que de algún modo en este mundo existen conexiones inevitables. Hace algunos meses empecé a sentir una absoluta fascinación por las medusas, llegando a un punto en el que veía todos los documentales de la BBC relacionados con las Cnidarias y leía manuales y estudios científicos al respecto; incluso ahondé en la taxonomía de las medusas, memorizaba cada especie, sus rasgos esenciales, sus hábitats y sus particularidades.  Y, además, llevo algunos días sin dormir. Cuando vi que la contraportada del libro Sueño estaba ilustrada con una Chrysaora quinquecirrha (una de las medusas urticantes más abundantes conocida como “ortiga de mar”) y, además, describía en primera persona ese estado que sufre una persona que padece insomnio, pensé que si existía en el mundo algún libro hecho para mí, ése era Sueño. Y así fue.

“Me pregunté cuántos días llevaba sin dormir. El primer día en que no había podido conciliar el sueño había sido un martes, dos semanas atrás. Es decir que hacía diecisiete días justos. Eran diecisiete días y diecisiete noches. Un tiempo muy largo. Ya casi no recordaba en qué consistía dormir”.

Sueño: Haruki Murakami. Libros del Zorro Rojo, noviembre de 2013.

Y leo y leo, y abrazo cada palabra, cada ilustración.

Y me adentro en la lectura, saboreando cada palabra, como si fuera el último libro del planeta. Avanzando lentamente para evitar llegar al fin. Y así, de repente, aparece una preciosa ilustración de la protagonista adormecida con aurelias auritas (otra especie de cnidarias, muy común entre las medusas no urticantes) en la cabeza. Una obra de arte de una belleza pasmosa para alguien que, como yo, goza de semejante fascinación por las medusas y por el sueño.  Y leo y leo, y abrazo cada palabra, cada ilustración. Y, tras la complacencia de una lectura magistral, caigo rendida. De sueño. Por fin.

Soy periodista, con una inclinación natural e inevitable por el Líbano en particular, y, en general, por todos los conflictos aparentemente minoritarios que podrían extrapolarse al resto del mundo. Estudié Periodismo y Humanidades y realicé un máster en Edición de Libros en la Universitat Autònoma de Barcelona. Actualmente estoy volcada en el Grado de Estudios Ingleses y soy adicta al trabajo, a la literatura y a la fotografía. Desearía que los días tuvieran más horas para poder poner en práctica todas las ideas y proyectos que sueño en las pocas horas que duermo.

--852--