Pocahontas: Análisis antropológico

Pocahontas: Análisis antropológico

Pocahontas-disneyImagen que se da en la película de los indígenas de Norteamérica y el etnocentrismo

En Pocahontas se hace constantemente alusión a los indígenas como si fueran “salvajes”, pero en términos peyorativos. Los primeros fotogramas del film atenúan esta imagen, que está presente en el resto de la película, mediante escenas que muestran las costumbres y formas de vida de la tribu, como los cultivos y la pesca. Aparece además la figura del “chamán”, a quien le piden que vaticine qué sucederá con los nuevos visitantes.

El etnocentrismo concibe la propia cultura como superior a otras, y, además, se toma la licencia de juzgarlas y despreciarlas, y más si ello conlleva algún beneficio para sí misma. Los pueblos de las diferentes culturas tienden a hacer referencia a las creencias, las costumbres y los comportamientos de su propia cultura en términos positivos, atendiendo a estereotipos favorables, mientras que las costumbres y creencias de las otras se consideran desde su vertiente negativa.

En la película, Pocahontas (indígena) se enamora de John Smith (norteamericano), a pesar de las pretensiones de su padre (jefe de la tribu), de casarla con uno de los mejores luchadores del pueblo. En los encuentros que comparten los protagonistas, ambos tratan de explicarse las particularidades y ventajas de su cultura, aún a pesar de las reticencias de ambos de aceptar la de su interlocutor. De ahí el etnocentrismo. Por otro lado, John Smith menciona una frase muy representativa de la idea que tienen los norteamericanos de la cultura indígena: “Hemos mejorado la vida de muchos salvajes en el mundo”. Ejemplifica claramente ese afán de superioridad que caracteriza a los estadounidenses y puntualiza su supuesta “bondad” al afirmar rotundamente que han mejorado la vida de muchos salvajes, sin tan siquiera darse cuenta del desprecio con el que los menciona.

¿Aporta alguna cuestión en relación a la posibilidad de entendimiento, comprensión entre culturas distintas?

Evidentemente, desde el momento que se crean vínculos emocionales entre los protagonistas, más que la posibilidad, la necesidad, de entendimiento, queda patente. De hecho, sólo de ese modo pueden llegar a materializar su amor, que, además, logrará menguar el odio existente entre ambos bandos. El momento álgido del film, en el que John Smith recibe un disparo dirigido al jefe de la tribu (y padre de Pocahontas), evidencia finalmente esa comprensión hacia el otro pueblo.

Pero siempre queda el antagonista (el conde), necesario en la clasificación de los personajes del formalista ruso Vladimir Propp, que mantiene sus reticencias a aceptar a los indígenas, pero a quien, en contrapartida, no le depara un buen final.

Los roles de género que se reflejan

Desde el primer momento quedan patentes los roles de género. El padre de Pocahontas pretende casarla con el ídolo de las féminas en la tribu, que previamente le había pedido la mano al líder tribal. De hecho, a lo largo del film el cazador trata de dominar a Pocahontas, pero, paradójicamente, muere asesinado por uno de los norteamericanos. Por su parte, John Smith encarna el papel de héroe que logra pacificar el conflicto y salvar al padre de su amada, ganándose aún más, si cabe, el cariño de Pocahontas. Asimismo, se aprecia que en la tribu las mujeres realizan las labores “domésticas” (lavar, cocinar, agricultura…), mientras que los hombres son cazadores y luchadores defensores del pueblo.

© Foto: alicexz.deviantart.com

Soy periodista, con una inclinación natural e inevitable por el Líbano en particular, y, en general, por todos los conflictos aparentemente minoritarios que podrían extrapolarse al resto del mundo. Estudié Periodismo y Humanidades y realicé un máster en Edición de Libros en la Universitat Autònoma de Barcelona. Actualmente estoy volcada en el Grado de Estudios Ingleses y soy adicta al trabajo, a la literatura y a la fotografía. Desearía que los días tuvieran más horas para poder poner en práctica todas las ideas y proyectos que sueño en las pocas horas que duermo.