Lo tafanari

Lo tafanari
© Ana Vega/Eva Serra

© Ana Vega/Eva Serra

Fa uns dies vaig rebre per correu tradicional un dels regals més bonics que m’han fet mai. Procedia de La Garriga (un petit i preciós poble del Vallès Oriental), tant el regal com la persona que l’enviava, n’Eva, d’aquelles personetes que quan penses en elles es dibuixa un somriure al teu rostre. Gràcies a aquest regal vaig aprendre què volia dir Lo tafanari, una expressió que, si més no, crida l’atenció. “Tafanari” és una paraula pallaresa que significa aparell sexual femení i dóna nom a una bonica iniciativa d’un grup de dones que mantenen algun vincle amb els Pirineus.

Per això aquest homenatge a les dones i, en especial, a n’Eva, sempre present malgrat la seva absència. Aquí sota podeu veure el retrat que un dia vaig fer d’ella, encara ara vigent.

Para quien no haya podido leer el tipo de letra minúsculo, os dejo el texto:

-¿Sabes quién es esa chica?-.
-¿Que si sé quién es esa chica? Pues claro que sí. Cómo no lo voy a saber. Te refieres a la chica de la sonrisa perenne, ¿verdad? La de la mirada impecable, tan transparente que casi se puede ver su alma. Como si hubiera filtrado todo el sufrimiento de sus 23 años, como si lo hubiera transformado en arte. Porque cuando aparece le rodean los focos y las cámaras. Ni siquiera necesita las instrucciones de Lynch para entender el papel. Últimamente le acompaña un gato, negro, que tiene la cola un poco torcida. Lo llama Noboru Wataya, al parecer lo liberó de una novela de Murakami. Es tan fiel que a veces me imagino que debe ser su alma gemela en forma de gato.
-Vaya, pues yo nunca la he visto acompañada por un gato.
-Claro que no, mujer. Sólo pueden verlo algunas personas, las que entienden que la realidad no existe o las que ella permite que le vean. Porque su mundo no es como el de la mayoría. En su mundo, la lluvia sabe a chocolate y las sombras no persiguen a sus dueños. Porque en su mundo no existe el bien ni el mal. Sólo emociones en forma de lágrimas o de sonrisas, en primer plano o travelling circular, en soneto o en novela.
-Suena interesante, pero no creo que sea bueno vivir en un mundo de ficción.
-No es bueno para las personas que no tengan nada que ofrecer, para aquellos incapaces de superar la realidad. Pero ella la supera con creces. Ella hace que la realidad sea una alianza entre los planos de Lynch y los finales de Godard. Su sola presencia traslada al mundo a una película emocionante, cómica y trágica a la vez, sin final.
-Sería fantástico que esa película no tuviera final.
-Sí, sería fantástico.
Soy periodista, con una inclinación natural e inevitable por el Líbano en particular, y, en general, por todos los conflictos aparentemente minoritarios que podrían extrapolarse al resto del mundo. Estudié Periodismo y Humanidades y realicé un máster en Edición de Libros en la Universitat Autònoma de Barcelona. Actualmente estoy volcada en el Grado de Estudios Ingleses y soy adicta al trabajo, a la literatura y a la fotografía. Desearía que los días tuvieran más horas para poder poner en práctica todas las ideas y proyectos que sueño en las pocas horas que duermo.