La cuestión nuclear a la palestra

La cuestión nuclear a la palestra
Lanzadera S-300 en Moscú, copyright Wikipedia

Lanzadera S-300 en Moscú, copyright Wikipedia

Ahora que Irán ha entregado su programa nuclear a los representantes diplomáticos de los cinco países miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU acreditados en Teherán, las tensiones se han calmado. Sin embargo, el temor norteamericano permanece latente, porque parecen convencidos de que el país liderado por Mahmud Ahmadineyad (Aradan, 1956) tiene “suficiente uranio poco enriquecido” susceptible de ser utilizado para fabricar una bomba atómica, según apunta hoy el diario El País. Los miembros del G-6 (Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Rusia, China y Alemania) tratan de negociar nuevas sanciones para Irán en el caso que desarrolle su programa atómico.

Todo ello se produce tras la polémica por el navío Arctic Sea, que la semana pasada centró la atención de los medios cuando un periodista (Mijaíl Voitenko) declaró que transportaba armas a Irán. Al parecer, el buque que desapareció en el Atlántico durante tres semanas transportaba, junto con un cargamento de madera por valor de 1’3 millones de euros, misiles para las lanzaderas S-300. Según diversas fuentes, el secuestro no fue obra de los piratas, sino del servicio secreto israelí, el Mosad, que pretendía impedir que el cargamento de armas llegara a Irán. En palabras del periodista Rodrigo Fernández, “nadie es capaz de explicar por qué Europa supuestamente encubrió un contrabando de armas destinado a un país como Irán, contra el que hay sanciones internacionales. Porque lo que sí está claro, es que Europa se hizo a un lado y dejó todo en manos de los rusos”. Es curioso que el principal interesado en aplicar sanciones a Irán por la fabricación de bombas atómicas encubra el contrabando de armas a la República Islámica.

Sobre el Mosad

Se trata de una de las agencias de inteligencia de Israel, dedicada al espionaje y al contraterrorismo fuera del país. El Mosad nació en abril de 1951, dispone de cuarteles generales al norte de Tel Aviv y depende directamente del Primer Ministro (Benjamín Netanyahu, Tel Aviv, 1949).

El Mosad fue responsable de la obtención del discurso secreto en el que Nikita Kruschev (Kursk, 1894 – Moscú, 1971), el máximo dirigente de la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) entre 1953 y 1964, condenaba a Iósif Stalin (Gori, 1878 – Moscú, 1953), el líder de la URSS de 1920 a 1953. También asesinó a los terroristas palestinos de la organización Septiembre Negro que participaron en la masacre de Munich durante las Olimpiadas de 1972.

Soy periodista, con una inclinación natural e inevitable por el Líbano en particular, y, en general, por todos los conflictos aparentemente minoritarios que podrían extrapolarse al resto del mundo. Estudié Periodismo y Humanidades y realicé un máster en Edición de Libros en la Universitat Autònoma de Barcelona. Actualmente estoy volcada en el Grado de Estudios Ingleses y soy adicta al trabajo, a la literatura y a la fotografía. Desearía que los días tuvieran más horas para poder poner en práctica todas las ideas y proyectos que sueño en las pocas horas que duermo.