Cinco horas con Miguel

Cinco horas con Miguel

cinco-horas-marioMi novela favorita de Delibes huele a viejo. Sus hojas ya han amarilleado y el lomo está completamente arrugado, de tantas manos que lo han sostenido. Debes dormir un poco, Menchu. Me encanta verte tan entera y así, pero no te engañes, bobina, esto es completamente artificial. Pasa siempre. Los nervios no te dejan parar. Verás mañana. Eso le dice Valen a Carmen Sotillo tras el funeral de su marido, Mario, repentinamente fallecido. Y así comienza Cinco horas con Mario, una de las mejores obras de la literatura española contemporánea, una novela compuesta por 27 soliloquios que recita la protagonista, Menchu, ante el cadáver de su marido.

Muchos recordarán la magistral interpretación de Lola Herrera en la adaptación teatral de Cinco horas con Mario. Pero para que se dé una buena interpretación tiene que existir un guión aún mejor. Los críticos de 1001 libros que hay que leer antes de morir destacan la complejidad de la protagonista de esta novela, publicada por vez primera en 1966: “La originalidad de Delibes consiste en ordenar las ideas de forma no lineal, en conseguir presentarnos la complejidad psicológica de Menchu y Mario a través del caos de la conciencia de la viuda”.

Pero al escritor vallisoletano se le suele recordar por su conocimiento de la naturaleza, de su tierra natal y por su excelente dominio del lenguaje. Antonio Muñoz Molina así lo explicaba en el diario El País: “Lo que hay en las grandes novelas de Miguel Delibes no es costumbrismo sino observación meticulosa de las vidas humanas y de los trabajos y las ensoñaciones de la gente común; un oído tan exacto para los nombres de las cosas, de los animales y las plantas, como para los matices del habla”.

Miguel Delibes, miembro de la Real Academia Española desde 1975, fue un escritor modesto, comprometido con su tierra y su lengua, excelente novelista y mejor persona. Qué mejor que terminar este homenaje con un fragmento de Cinco horas con Mario, novela que probablemente influenció otras obras maestras posteriores, como Retahílas, de Carmen Martín Gaite:

Y perdóname que insista, Mario, que a lo mejor me pongo inclusive pesada, pero no es una bagatela eso, que para mí, la declaración de amor, fundamental, imprescindible, fíjate, por más que tu vengas que son tonterías. Pues no lo son, no son tonterías, ya ves tú, que, te pones a ver, y el noviazgo es el paso más importante en la vida de un hombre y de una mujer, que no es hablar por hablar, y, lógicamente, ese paso debe ser solemne, inclusive, si me apuras, ajustado a unas palabras rituales, acuérdate de lo que decía la pobre mamá, que en paz descanse.

Soy periodista, con una inclinación natural e inevitable por el Líbano en particular, y, en general, por todos los conflictos aparentemente minoritarios que podrían extrapolarse al resto del mundo. Estudié Periodismo y Humanidades y realicé un máster en Edición de Libros en la Universitat Autònoma de Barcelona. Actualmente estoy volcada en el Grado de Estudios Ingleses y soy adicta al trabajo, a la literatura y a la fotografía. Desearía que los días tuvieran más horas para poder poner en práctica todas las ideas y proyectos que sueño en las pocas horas que duermo.