Jordania – Mar muerto

Jordania – Mar muerto

Me bañé en el mar Muerto en diciembre de 2013. Desde Madaba se llega al mar Muerto por una carretera serpenteante entre el desierto, con vistas lejanas a Jerusalén. Al meterme en el mar todas las heridas escocían, ardían, debido a la salinidad, nueve veces superior a cualquier océano en el mundo (aunque existen otros lagos en el mundo con un mayor nivel de salinidad). El mar muerto es el único en el mundo que además se encuentra por debajo del ‘nivel del mar’, paradójicamente, y su cuasi-salinidad (hablando con propiedad, ya que se trata de un lago salado) provoca un efecto de flotabilidad sorprendente. Debido a sus componentes, ningún ser vivo habita en él, salvo las artemias, un género de crustáceos cuyo tamaño depende de la concentración salina de las aguas donde se encuentra. La sensación de flotabilidad fue asombrosa, aunque no lo más sorprendente que viví en Jordania.

18 Diciembre, 2013